Para Los Pocos 1.980

Detalles de la publicación

El que ha muerto no tiene por qué morir, hasta el veneno de las víboras no le hace daño.

El Cristo íntimo mata a la muerte con la muerte y Él resucita en el iniciado y el iniciado en Él.

Un Maestro resurrecto es un mutante. Su cuerpo se vuelve elástico porque su cuerpo queda reincrudado, es decir, vuelve a ser de la misma materia primitiva.

El Árbol de la Vida —los diez Sephirot— queda bajo el completo control o flujo del Maestro resurrecto. En el proceso, todos los cuerpos son elásticos.

El Diamante precioso con que pulió Salomón las piedras preciosas, es la Piedra Filosofal.

Primera Edición Mejicana, de 1980

25/01/2018